ANDREW KEH

MILÁN, Italia — Un niño de 5 años persigue a su papá en una cancha de fútbol de concreto, su cabello delgado le cae sobre los ojos. A su alrededor se escuchan los gritos y chillidos de otros niños y el estridente sonido del silbato del árbitro que creaban una cacofonía que recordaba a un parque de juegos.

Publicado en Noticias 2018