Lunes, 18 Diciembre 2017 00:00

Bajo la bota*

Denise Dresser

Cuadrándose. Nuestra clase política de botas y casaca, disciplinada, displicente. Entregándole -vía la recién aprobada Ley de Seguridad Interior- un poder a quienes desde hace más de 60 años no lo habían tenido. El PRI devolviéndole a las Fuerzas Armadas lo que un pacto postrevolucionario les había quitado. Los militares ahora, de nuevo, como actores políticos. Presionando, legislando, pronunciándose, imponiéndose. Armados con una ley golpista que les permitirá actuar como policías sin estar entrenados para ello, que les permitirá actuar sin controles o vigilancia o contrapesos, que les permitirá intervenir contra protestas sociales de manera discrecional, que les permitirá permanecer en las calles de manera indefinida, que no obligará a los gobernadores a fortalecer o profesionalizar a sus policías. Y tanto más, criticado y criticable.

Publicado en Noticias 2017