Como demostrado por un reciente estudio [1] comisionado por la Asociación para la Prevención de la Tortura (APT), ¿Funciona la prevención de la tortura?, el acceso a un/a abogado/a en las primeras horas de custodia, junto con otras salvaguardias clave, es una de las medidas más efectivas en prevenir la tortura y los malos tratos. El tener acceso a un/a abogado/a en las primeras horas de la detención promueve una cultura de transparencia alrededor de la privación de libertad, alentando a las autoridades a respetar la dignidad humana de la persona detenida. Las y los abogados desempeñan también un rol fundamental en garantizar que las personas detenidas conozcan sus derechos y puedan ejercerlos efectivamente.

Publicado en Noticias 2019