Viernes, 07 Noviembre 2014

«Una injusticia por vender juguete»*

Gizéh Jiménez

Gilberto Lugo fue detenido, presentado públicamente como criminal, torturado y preso, porque vendió una pistola de postas a un excompañero de secundaria que resultó asaltante. Hoy es un empleado ejemplar y estudia Derecho.

Edgar Cortez

Luego que el Senado publicara la convocatoria para elegir al titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), así se ha desarrollo el proceso.

El 6 y 7 de noviembre [2014], en la Ciudad de México, una treintena de especialistas en derechos humanos, seguridad y justicia penal de seis países concurrirán a los Diálogos por la Seguridad Ciudadana, convocados por el Instituto para la Seguridad y la Democracia, AC, el International Development Research Centre y el Instituto Igarapé.

Si se pretende que las reformas del sistema de justicia penal y penitenciaria se implementen con éxito en México, el arraigo y la “detención con control judicial” —en el caso del Distrito Federal— deben eliminarse de la legislación, y en particular del Código Nacional de Procedimientos Penales, lo mismo que el catálogo de delitos “inexcarcelables”, por los cuales se impone “prisión preventiva” de forma automática. Aparte, los jueces de ejecución penal han de ser capacitados adecuadamente.