Martes, 22 Abril 2014

«El estado de Texas debe suspender inmediatamente la ejecución de mexicano con discapacidad mental»*

El gobernador de Texas, Rick Perry debe inmediatamente detener la ejecución de Ramiro Hernández Llanas,  un ciudadano mexicano que sufre de discapacidad mental, ha declarado hoy Amnistía Internacional.

Amnistía Internacional considera que las autoridades del estado de Texas sentenciaron a muerte a Ramiro Hernández  con base en estereotipos raciales y opiniones de “testigos expertos” que han sido desacreditados.

De no tomarse acciones inmediatas, Ramiro podría ser ejecutado mañana miércoles a las 6 pm (hora local en Texas).

El día de ayer, lunes 7 de abril,  la Junta de Indultos y Libertad Condicional de Texas denegó el indulto a Ramiro Hernández, por lo que ahora la única esperanza para prevenir esta atrocidad es un indulto del Gobernador Perry.

"Este caso clama por un indulto. El gobernador Perry no tiene ninguna justificación para negarse a ejercer esta facultad” “Es evidente que Ramiro se enfrenta a la muerte debido a un proceso basado en testimonios de mala calidad”, afirmó Rob Freer, investigador de Amnistía Internacional para  los EE.UU.

Durante el juicio que tuvo lugar en el año 2000, la fiscalía utilizó el testimonio de un psiquiatra desacreditado, el doctor James Grigson, para refutar las opiniones de los expertos en salud mental, que habían sido presentadas por la defensa. . Grigson nunca había examinado al acusado.

"El testimonio del Dr. Grigson ha sido desacreditado en los últimos años por sus colegas, quienes incluso utilizaron el término “ciencia basura” para describirlo, “el Dr. Grigson fue reprendido y luego expulsado de la Asociación Americana de Psiquiatría” recordó Rob Freer.

“La sentencia se basa en gran medida en las afirmaciones infundadas de Grigson de que Ramiro era un sociópata que suponía un peligro para otros reclusos. Ignorar esto y proseguir con la ejecución supondría transformar un proceso injusto en una atrocidad permanente” agregó Freer.

Otro psiquiatra, el doctor Richard Coons, se presentó por el estado en una audiencia de 2008 para refutar el argumento de un experto de la defensa que afirmaba que Ramiro Hernández Llanas tiene "retraso mental", condición que podría volver ilegal su ejecución bajo una ley de la Suprema Corte de Estados Unidos de 2002.

El doctor Coons nunca conoció al prisionero ni a ninguna persona que hubiera tenido contacto con él, no habla español y afirmaba que la conducta criminal del prisionero era apropiada para el "grupo cultural al que pertenecía".

"Es un principio fundamental de derecho internacional el que todas las personas son iguales ante la ley y que tienen el derecho a un proceso judicial libre de discriminación racial o de cualquier otro tipo," dijo Rob Freer.

"Creemos que la pena de muerte nunca será igual a la justicia, pero hasta las personas que proponen las ejecuciones deben ver la injusticia de una condena a muerte después de presentar ese aberrante testimonio." Concluyó Freer.

La Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y de Desarrollo, fundada en 1876, la organización más grande de EEUU basada en comunidades que trabaja con personas que tienen alguna discapacidad intelectual o de desarrollo, también pidió a la Corte que interviniera pero ésta se negó.

La semana pasada, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos publicó "medidas precautorias", haciendo un llamado a los Estados Unidos para detener la ejecución y que así la Comisión tuviera tiempo de considerar una petición con anticipación. El día de hoy, la Comisión resaltó que si EEUU sigue adelante con la ejecución en estas circunstancias estaría "Violando  seriamente a sus obligaciones de derecho internacional".

En lo que va del año Amnistía Internacional ha entregado más de 30,000 firmas a las autoridades de Texas exigiendo la suspensión inmediata de ejecuciones en las cuales se hubieran violado los derechos procesales de las personas sentenciadas.

Así mismo, la organización ha llamado al estado de Texas a poner fin a esta abominable tragedia de derechos humanos y a suspender de manera definitiva el uso de la pena de muerte.

Información complementaria

Ramiro Hernández Llanas fue condenado a pena de muerte en febrero del año 2000 por el homicidio de su empleador, Glen Lich el 14 de octubre de 1997.

Ramiro Hernández Llanas tuvo una infancia llena de abusos y pobreza extrema en México, su familia vivía en una casa de cartón junto a un basurero. En exámenes llevados a cabo durante la década pasada, Ramiro Hernández llanas ha sido evaluado con un CI de 50 a 60. Sufre de déficit adaptativo severo en un rango de áreas incluyendo lingüística, académica, conceptual, social, de trabajo  y doméstica.

En Estados Unidos se han ejecutado a 15 personas este año, 5 de ellas en Texas. Desde que se reiniciaron las ejecuciones judiciales en el país en 1977 bajo estatutos capitales revisados,  se han llevado a cabo 1,374 ejecuciones en todo el país. De éstas, 513 han sido en Texas y 274 de ellas bajo el mando del Gobernador Perry.

*Nota publicada originalmente en amnistia.org.mx [abril 8, 2014]

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