Jueves, 05 Enero 2012

«¿Ya me ven? Pues soy así»

PROMO_MEDIOS_NEWEn el nuevo post [enero 2, 2011] de su blog meDios, Marco Lara Klahr vuelve sobre la figura del arraigo, «una de las prácticas sistemáticas más aberrantes del sistema de justicia penal inquisitorio imperante en México», a través del caso de Mauricio Marichal Cancino, a quien arraigó la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, a cargo de Miguel Ángel Mancera, acusándolo de asesinar a su tía, la actriz Julia Marichal.

Los argumentos de la Procuraduría, apunta Lara Klahr, «me han provocado la obsesión de buscar cuáles de mis pertenencias y malquerencias me incriminan llegado el caso de que a la institución de Mancera se le ofrezca fabricar un culpable ante su ineptitud para encontrarlo».

Las cárceles del Distrito Federal fueron construidas para alojar un total de 22 mil presos, pero hoy tienen más de 41 mil 700. Reclusorios como el Sur y el Oriente funcionan a 144 por ciento más de su capacidad, de modo que en ellos conviven más de 8 mil 500 internos donde debía haber 3 mil 500 como máximo.

El 28 de enero [2012] entra en vigor en Yucatán la nueva Ley de Justicia para Adolescentes del estado, donde entre otras cosas se establece que el proceso para juzgar a menores en conflicto con la ley será acusatorio y se privilegiará la imposición de medidas cautelares no privativas de la libertad.

En su capítulo sobre México, el Informe Mundial 2012 de Human Rights Watch [HRW] destaca la burocrática lentitud con la que se lleva a cabo la implementación de la reforma del sistema de justicia penal iniciada en 2008.

Dicha reforma, «que abordaría problemas endémicos como la aplicación de torturas para obtener confesiones por la fuerza» no ha tenido el empuje necesario, «por lo cual aún subsiste un sistema en el cual los abusos siguen siendo generalizados», precisa HRW.