De las 790 personas arraigas por la Procuraduría capitalina durante los últimos 20 meses, 189 fueron liberadas –es decir, una de cada cuatro–: «en 52 de estos casos […]  no obtuvo una orden de aprehensión de los jueces, mientras que en 137  […] llegaron ante un juez, pero fueron absueltos por falta de elementos […]» [Reforma, mayo 18, 2011].

Para el filósofo Fernando Savater, en México «lo más alarmante no es tanto la inseguridad como la impunidad», de modo que, explicó, «el dilema no es la integración de nuevas leyes sino lograr que las existentes castiguen en su justa dimensión a quienes cometen delitos».

De acuerdo con una nota publicada en El Universal [mayo 3, 2011], Savater dijo además que si bien el objetivo de las leyes es proteger los derechos de los ciudadanos, «su fin último es castigar la impunidad, pues éste es el factor más agresivo de desmoralización social».

promo medios 2«[…] ¿en qué momento del proceso de producción de una noticia debe decidirse la culpabilidad de un ciudadano?», cuestionó Marco Lara Klahr a una veintena de periodistas argentinos durante un encuentro organizado por el Centro de Estudios Legales y Sociales, en Buenos Aires.

En el post bajo el título «Atenazado» [abril 25, 2011] el autor enfatiza cómo en Argentina, aunque los periodistas parecen tener mayor cultura política que en México,  no necesariamente ejercen un «periodismo socialmente responsable».

promo medios 2Del caso del periodista Alejandro Suverza, imputado por el delito de «operación con recursos de procedencia ilícita» y en «prisión preventiva» desde el 2 de abril [2011], Marco Lara Klahr rescata en la nueva entrega del blog meDios «diez lecciones tan potentes que podrían transformar para siempre el ejercicio periodístico».

En el post, titulado «Alejandro Suverza: Diez lecciones» [abril 11, 2011], destaca, primero, «la solidaridad de decenas de periodistas a través del país con Suverza», quienes han conjeturado que podría «estar siendo víctima de una trampa» y han defendido su derecho a considerársele inocente mientras un juez no dicte lo contrario.