¿Cuántos más Ayotzinapas, Tlatlayas, Palmaritos, socavones, #GobiernoEspías y Odebrechts estamos dispuestxs a dejar pasar? ¿Cuántas víctimas más de la corrupción y la impunidad necesitamos para reaccionar y exigir verdad y justicia? ¿Cuánto tiempo más podemos tolerar una Procuraduría General de la República que no hace su trabajo?

En los últimos meses, han predominado en los medios periodísticos el seguimiento al juicio del exgobernador Javier Duarte, y a las investigaciones de la DEA contra Rafa Márquez, un futbolista estrella, y Julión Álvarez, popular cantante de banda. La mayoría conoce a qué se dedican y cómo lucen: Son figuras públicas, conocidas a nivel nacional y mundial. No obstante, al publicar su fotografía les «tapan» u «ocultan el rostro». ¿Por qué?

La semana pasada el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicó los resultados de la primera Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad (ENPOL), innovación de la Ley Nacional de Ejecución Penal con el fin de generar información sobre las características de la población penitenciaria y sus condiciones de procesamiento e internamiento. 

Si bien esta primera encuesta nos brinda información muy valiosa sobre temas como las características socioeconómicas de la población, corrupción en los sistemas de justicia penal y penitenciario, o condiciones de vulnerabilidad, sufre de una carencia mayor: La perspectiva de género.

Si los editores (...) no se enfrentan con la realidad e intentan corregirla,
algún día el Congreso en un acto de ira e impulsado por una opinión pública furiosa, actuará sobre la prensa con un hacha

Walter Lippmann