Martes, 03 Enero 2017

Retos en defensa de la verdad

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El sistema de justicia penal mexicano no garantiza necesariamente el esclarecimiento de los casos de violaciones graves a derechos humanos. Diferentes vicios en su diseño y prácticas violatorias en su operación tienen este efecto. La tortura como método de investigación, el desdén por la prueba científica, la politización de la acción punitiva y la mediatización desproporcionada del proceso son, entre otros, problemas que nublan y disminuyen la certeza de la verdad procesal. Así, creer en los resultados de la procuración y administración de justicia, cuando los hay, puede ser un acto de fe.

Lo anterior preocupa más desde una perspectiva contextual: El sistema penal mexicano está rebasado para procesar los múltiples delitos (y violaciones graves de derechos humanos) del contexto actual de violencia criminal, así como para ajustar las deudas de la violencia política del pasado. En tanto que el esclarecimiento de las violaciones graves es una obligación internacional del Estado (obligación de resultados, no solo mediática), la defensa de la verdad y el derecho a la verdad debe ir más allá de la sede judicial.

Paralelamente, las garantías de libertad de expresión e información enfrentan sus propios retos y obstáculos. Por citar uno: El derecho a la protección de datos personales ha sido instrumentalizado para acallar la difusión de información de interés público, bien porque los eventos son de tal naturaleza o porque las personas implicadas también lo son. Con base en este argumento, por ejemplo, se clausuró la consulta directa de archivos históricos sobre la violencia de Estado en décadas anteriores.

Una primera respuesta a este escenario puede ser la creación de comisiones de Verdad, organismos ad hoc para procesar los cientos de preguntas que la sociedad podría tener sobre sus víctimas, victimarios, hechos, móviles, razones, consecuencias y, en general, sobre las decisiones políticas que nos condujeron al punto en el que estamos parados.

Cuestionar las versiones oficiales, apostar por periodismo independiente, profesional y de largo plazo, asegurar la libertad de información sobre la violencia, incentivar la investigación académica de los hechos, y asegurarse de que las víctimas tengan un papel central en cada uno de estos procesos, son algunas acciones que pueden catalizar verdades de mediano y largo aliento

El éxito de estos organismos, no obstante, depende directamente de pactos sociales y políticos previos que garanticen su independencia y funcionamiento, y, sobre todo, aseguren la aceptación y acatamiento de sus conclusiones. Sin lo anterior, las comisiones derivarán en intentos legítimos y bien realizados pero vanos para el esclarecimiento de los hechos y otros fines ulteriores. Algunos ejemplos en México ilustran esto.

Dejando de lado las narrativas más grandes para la consecución de la Verdad, trabajo propio de una comisión, se abre la posibilidad de pensar en otros procesos que promuevan ejercicios para acercar a la Verdad. Cuestionar las versiones oficiales, apostar por periodismo independiente, profesional y de largo plazo, asegurar la libertad de información sobre la violencia, incentivar la investigación académica de los hechos, y asegurarse de que las víctimas tengan un papel central en cada uno de estos procesos, son algunas acciones que pueden catalizar verdades de mediano y largo aliento, sin depender solo de lo que hayan de escribir los operadores de justicia.

Enmarcado en este tipo de ejercicios se encuentra Memoria y Verdad, acervo digital de violaciones graves a derechos humanos. Se trata de una primera apuesta que pone a disposición del público el resultado de más de diez años de acceso a la información en México, con base en miles de solicitudes de información.

Debe reconocerse el límite de esta fuente: De más de 1,300 solicitudes relacionadas con 15 casos de violaciones graves, cerca de un 60% por ciento contiene información reservada o inexistente, y el resto de minúsculas piezas de datos y cifras que en lo individual pueden desinformar más que aportar.

Por tal razón, el paso siguiente debe ser el de ampliar la naturaleza y cantidad de fuentes, documentos e información, para construir un verdadero acervo público de violaciones graves a derechos humanos que asegure el libre flujo de información.

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Modificado por última vez en Martes, 08 Agosto 2017 11:47

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