«'Debió ombudsman incidir en código'»*

Publicado en Servicios Previos al Juicio

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que debe incidir en la vida pública del País para disminuir los abusos, se ha quedado al margen de la implementación de la reforma en materia penal.

Así lo señaló Miguel Sarre, coordinador del Programa Atalaya del ITAM, para quien la Comisión incurre en un "subejercicio" de recursos y atribuciones constitucionales.

"La misión principal del ombudsman es ser un instrumento de cambio. Satisfacer el derecho violado en el caso particular, pero cambiar las estructuras, incidir para que eso no se repita.

"Es una figura eminentemente política, no en el sentido partidista, sino en el sentido de incidir en la vida pública del País", dijo en entrevista.

De acuerdo con los informes anuales de la CNDH, las quejas por presuntos abusos de autoridades en materia de seguridad e impartición de justicia aumentaron casi un 8 por ciento en los últimos 5 años, al pasar de 3 mil 232 en 2009 a 3 mil 482 en 2013.

La PGR, la Policía Federal, el Ejército, la Marina y el Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social, que gestiona las cárceles federales, figuran anualmente entre las dependencias más denunciadas por la población.

"¿Por qué una 'máquina' del Estado produce tantas violaciones a los derechos humanos? ¿No habrá algún problema con esa 'máquina'? ¿Cómo opera? Pues con un Código de Procedimientos Penales. Entonces, ¿no habría que cambiar ese Código, como (de hecho) ya se hizo?", planteó Sarre.

"¿Pero qué no la Comisión debía haber dicho esto hace mucho tiempo, y haber sido un factor importante para impulsar la reforma y estar presente en la dictaminación del Código Nacional de Procedimientos Penales?".

El académico del ITAM relató que alumnos suyos gestionaron ante el Legislativo para que el nuevo Código Único incluyera la disposición de que el imputado pueda sentarse junto a su abogado durante las audiencias judiciales.

La medida quedó asentada en el artículo 56 del Código y evitaría que el imputado declare –como hasta ahora- dentro de un cubículo aislado.

"Si aquí unos cuantos alumnos pudieron hacer eso, ¿qué no podría hacer la Comisión? ¿No podría estar ahí presente para detectar estos temas que afectan a los derechos humanos e incidir en el Código (Único)?", cuestionó Sarre.

"(La CNDH) está ausente, es una oficina, no quiero usar la palabra desgastada de burocrática, pero está en una rutina administrativa".

*Publicado originalmente en Reforma [marzo 28, 2014]