Viernes, 12 Mayo 2017

5 razones por las cuales deberían importarte las refriegas de soldados contra civiles*

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Manuel Hernández Borbolla

Un civil desarmado y sometido por el Ejército mexicano recibe un tiro en la cabeza tras un enfrentamiento entre fuerzas armadas y presuntos huachicoleros, integrantes del crimen organizado. Minutos antes, otro video capta la manera en que un militar es asesinado a tiros por un civil que lleva puesto un chaleco antibalas, quien luego es abatido por soldados. Los militares retiran las cámaras de seguridad al percatarse que los hechos pudieron haber quedado registrados en video.

Pese que la Secretaría de la Defensa Nacional reconoce que el video "capta el momento en el que al parecer un elemento militar efectúa un disparo sobre un civil ya sometido", fueron muchas las reacciones en redes sociales a favor de dicha acción por parte de los militares. Sin embargo, la ejecución de un civil desarmado representa una violación grave de la ley, los derechos humanos, el Estado de derecho y la impartición de justicia.

Algunos de los comentarios publicados en Facebook son: 1) "¿Por qué a nadie le da gusto un huachicolero muerto? Bravo por ese soldado. Ya saldrá la CNDH a defender a este criminal". 2) "Si era una basura perdió su estatus de civil, ¡que se joda!". 3) "Eso hubieran hecho con todas esas ratas, que primero muy valientes y luego se esconden detrás de niños y mujeres". 4) "Ya está muerto ese animal y faltan más, bien compañero". 5) "Sigan los medios apoyando al bando equivocado, así va a progresar el país chingonamente". 6) "Todo mi apoyo al ejército. Chingue su madre derechos humanos". 7) "Que maten a todas esas lacras, no merecen juicio".

Posturas que contrastan con la de expertos en temas de seguridad y justicia, como el constitucionalista Alejandro Madrazo, coordinador del Programa de Políticas de Drogas del CIDE, quien ha sido una de las voces más críticas contra la Ley de Seguridad Interior que se discute actualmente en el Congreso.

"Detalle: el ejecutado no se enfrenta con nadie. Simplemente lo balacean y luego lo rematan. Estando sometido se le arresta, se le juzga y se le encarcela. Darle piso es asumir que autoridades y criminales son indistinguibles", señaló Alejandro Madrazo, a través de su cuenta de Twitter. "Si estás sosteniendo que eso justifica la ejecución, estás renunciando al Estado de derecho y allí sí, cada quien que vea por sí", responde el académico a una persona que respalda la acción de los militares.

Es por ello, que HUFFPOST te comparte cinco argumentos de por qué resulta tan grave que los militares asesinen civiles desarmados sin un proceso judicial de por medio.

1. Es ilegal

En México no existe ninguna ley que faculte a los militares determinar si una persona es culpable o no de haber cometido un delito. Realizar ejecuciones sumarias contra civiles, sin importar que se trate de delincuentes o no, es un crimen de acuerdo con las leyes mexicanas.

De ahí que en los últimos meses, la discusión en torno a la Ley de Seguridad Interior haya generado tanta polémica entre políticos, académicos y activistas, a la hora de tratar de construir un marco normativo para la actuación de las fuerzas armadas en las tareas de seguridad pública que vienen realizando desde que en 2006, el entonces presidente Felipe Calderón decretó su famosa "guerra contra el narco".

2. No se puede castigar un crimen con otro crimen

El Estado es una forma de organización social que funciona de acuerdo a un sistema de leyes que se hacen cumplir por una autoridad encargada de ejercer el monopolio legítimo de la fuerza. Asimismo, un Estado de derecho es aquel que garantiza el respeto y cumplimiento de la ley.

Es así que, dentro de un Estado de derecho resulta inconcebible castigar un crimen cometiendo otro. De ahí que la impartición de justicia, apegada a un debido proceso legal, es un requisito indispensable en toda democracia. El proceso judicial en su conjunto, implica una serie de procedimientos derivados de un acuerdo social, cuyo fin es impartir justicia y mantener la paz.

Por ello, cuando un militar (o cualquier otra persona) ejerce la fuerza de forma ilegítima y violando la ley, como ocurre con las ejecuciones extrajudiciales, se atenta contra los sistemas de impartición de justicia y se pone en peligro la paz social. Si la autoridad encargada de hacer cumplir la ley, la viola, no hay razón para que la población acepte de buena gana respetarla, generando violencia. Esto explica el porqué, algunos académicos sostienen que la corrupción y la impunidad promovidas por el gobierno ponen en peligro la viabilidad misma del Estado.

3. Los militares se equivocan y cometen abusos

Las ejecuciones extrajudiciales por parte de la fuerzas armadas son en sí mismas un abuso. Además de que no hay pena de muerte en México, tampoco existen los juicios sumarios. Además de casos documentados de abuso militar en ejecuciones sumarias de civiles como en Tlatlaya y Tanhuato, donde el Ejército asesinó a sangre fría a civiles desarmados, otros casos menos sonados han registrado la manera en que militares matan a civiles "por error".

"¡La cagamos, son mujeres!" gritó uno de los militares a sus compañeros, según una testigo, luego de que militares asesinaron a la joven Diana Calderón Bravo y Ricardo Daniel Borrego Miguel, en mayo de 2015, en Nuevo Laredo, Nuevo León. Un caso que sigue sin resolverse y permanece abierto en el expediente CNDH/2/2015/3768/Q de la Comisión Nacional de Derechos Humanos a casi dos años del suceso.

"El Ejército está aplicando la ley de la venganza; todo el que parezca delincuente, va a ser eliminado", dijo en entrevista el presidente del CDHNL, Raymundo Ramos, tras presentar ante la CNDH otro caso de presuntas ejecuciones extrajudiciales a manos del Ejército perpetrado en septiembre pasado.

En febrero pasado, en Reynosa, la Marina disparó por tierra y aire contra una pareja radicada en Estados Unidos tras confundirlos con integrantes del crimen organizado. Ambas personas lograron sobrevivir pese a resultar lesionadas.

En 2010, en otro caso que permanece impune, el Ejército mató a dos estudiantes del Tecnológico de Monterrey tras supuestamente confundirlos con sicarios.

4. La ejecuciones del Ejército no son un caso aislado

Las ejecuciones sumarias de civiles a manos de las fuerzas armadas han provocado que académicos desarrollen un "índice de letalidad perfecta" para medirlas en los últimos años.

Datos del CIDE señalan que 86.1% de los civiles muertos que presuntamente participaron en enfrentamientos con fuerzas federales de 2007 a 2011 fueron abatidos en eventos de "letalidad perfecta", donde sólo hubo muertos y ningún herido, sin que existan investigaciones ministeriales que indiquen que los civiles asesinados pertenecían al crimen organizado.

La "letalidad perfecta" de las fuerzas armadas creció de manera notable durante el sexenio de Calderón. Mientras en 2007 se registraron 15 de estos eventos por parte de las fuerzas armadas, en 2010 se registraron 280 casos y en 2011 (el año más violento en lo que va de la guerra contra el narco), 451, lo cual es un fuerte indicio de ejecuciones sumarias a gran escala.

La CNDH ha documentado y atribuido 97 asesinatos a agentes del gobierno federal en 58 incidentes diferentes, los cuales ocurrieron entre principios de 2007 y el final de 2015.

5. La impunidad fomenta crímenes de lesa humanidad (típicos de las dictaduras)

Otra de las consecuencias de las ejecuciones extrajudiciales de militares es que fomentan crímenes de lesa humanidad, característica de dictaduras y regímenes autoritarios.

"Las acciones cometidas por los agentes federales de México contra supuestos miembros del crimen organizado constituyen crímenes de lesa humanidad, en términos de lo dispuesto en el Artículo 7 del Estatuto de Roma. Al aplicar los criterios utilizados por la Corte Penal Internacional, existe evidencia de que el gobierno de México inició una política del uso indiscriminado y extrajudicial de la fuerza como parte de la estrategia gubernamental de seguridad para combatir al crimen organizado.

"Concretamente, el gobierno federal promovió una política de uso indiscriminado y extrajudicial de la fuerza pública contra cualquier civil que supuestamente se encontrara vinculado con el 'crimen organizado' al tiempo que reforzaba una casi completa impunidad para los funcionarios federales que ejecutaban dicha violencia", señala el informe Atrocidades Innegables realizado por la organización Open Society.

De este modo, la impunidad de militares en crímenes atroces que promueven un ataque sistemático contra los derechos humanos, pone en peligro la democracia y abre la puerta a la imposición de regímenes autoritarios donde el uso de la fuerza militar está por encima de las leyes civiles.

Una situación que genera condiciones para que cualquier civil puede ser asesinado, desaparecido o torturado por fuerzas federales sin que quede demostrada su culpabilidad, una característica propia de las dictaduras militares, en las cuales, la arbitrariedad de los mandos castrenses están por encima de los sistemas de justicia civil.

Y además de todo, se debilita al ejército

Además de que el secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, ha reconocido que las fuerzas armadas no están preparadas para desempeñar tareas de seguridad pública, las reiteradas violaciones de derechos humanos por parte del ejército perjudican a la institución y ponen en riesgo la vida de soldados. Así ocurrió con los hechos recientes registrados en Puebla, luego de que un militar fue asesinado cuando un criminal sacó un arma corta para asesinar por la espalda a un soldado.

A más de una década de la guerra contra el narco, al menos 555 integrantes de las fuerzas armadas han perdido la vida en enfrentamientos con el crimen organizado, según un informe reciente de la Marina.

Aunque el ejército se mantiene como una de las instituciones con mayor índice de confianza por parte de los ciudadanos, encuestas recientes como la realizada por Parametría, "entre 2010 y 2017 hubo un cambio de opinión cuando los entrevistados dijeron no preferir ni a la policía ni al ejército cuidando las calles, pues transitó del 7% al 20% quienes así lo manifestaron".

De este modo, las violaciones sistemáticas de los derechos humanos por parte del ejército debilitan al mismo ejército mexicano.

*Publicado en huffingtonpost.com.mx [mayo 12, 2017]

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Modificado por última vez en Lunes, 26 Junio 2017 10:14