Jueves, 13 Octubre 2016

Fallas del Ministerio Público*

Valora este artículo
(0 votos)

Gustavo Fondevila

Hace un par de semanas, una joven de 25 años transexual llamada Paola fue asesinada de un tiro en la Colonia Buenavista. El miércoles pasado fue enterrada en el Panteón de San Lorenzo Tezonco. En el funeral, la acompañaron solamente sus amigas, otras trabajadoras sexuales de Sullivan, Reforma, Insurgentes, Tlalpan y Puente de Alvarado. La Procuraduría capitalina detuvo al probable homicida y lo presentó ante el juez de control para que dictara su procesamiento. Pero en la audiencia, el juez lo liberó por falta de pruebas. Ante el revés, las compañeras de trabajo de Paola crearon una petición en la plataforma change.org para que se pueda resolver el caso.

Archivo definitivo

Difícilmente suceda si no aparecen pruebas nuevas. Y mucho menos, si un juez ya liberó al detenido. Este caso -relativamente inusual para unos tribunales acostumbrados a condenar sin muchos detalles- se debe al nuevo sistema de justicia penal.

Según un estudio realizado en 2014/15 en el Estado de México (CIDE-MxEvalúa), casi el 6% de los casos terminan en sobreseimiento por falta de investigación de MP (2.14%), MP no presentó escrito acusatorio (0.6%), desistimiento del MP (0.17%), cancelación de audiencia por parte del MP (0.28%), errores en la formulación de la acusación (0.07%), incomparecencia del MP (0.17%) y por rechazar la orden de aprehensión (2.42%).

Parecen números bajos pero el gran problema es que están concentrados en los delitos más graves y de mayor impacto social: si se saca de la ecuación al robo simple y con violencia (59.3%), los porcentajes crecen dramáticamente. Y si se observa a aquellos delitos donde no hubo flagrancia (91.7%), se entiende de inmediato el pobrísimo trabajo de los MPs porque todos los sobreseimientos por falta de investigación del MP están allí: en los homicidios, secuestros y violaciones donde los policías no le trajeron al detenido ya esposado (y confeso).

Antes, esto pasaba inadvertido pero en el nuevo sistema, el aumento de la exigencia probatoria y las audiencias públicas han puesto a los jueces contra la pared y la indulgencia con los MPs puede decrecer rápidamente. El caso de Paola puede ser el inicio de muchos parecidos que llegan por primera vez a la prensa mostrando a un MP dubitativo, poco preparado, sin pruebas y sin la anuencia de un juez que no mira hacia al costado como antes porque sabe que en la próxima instancia, otro juez puede hacer caer el proceso con costos para él.

Y aquí se juega una parte importante de la reforma: si la Procuraduría logra hacer creer a la gente que los jueces son los que liberan a los culpables y que la justicia es una puerta giratoria nada va a cambiar. Porque los costos de la ineficiencia en materia de investigación van a recaer sobre el Tribunal cuando debería caer sobre el "búnker" (Procuraduría). Mientras que para los MPs -sin ninguna evaluación externa- no tiene costos. Sin ningún problema pueden señalar a los jueces como los liberadores de asesinos o lo que fuera. Al fin de cuentas, ellos los atraparon... -como si eso alcanzara para convertir a alguien en culpable y procesarlo según el debido proceso.

Los riesgos son altos para un Tribunal que sigue sin tener una política de comunicación efectiva con los medios y que parece desconocer su valor. Una parte importante de la reforma se juega en transmitir correctamente las nuevas reglas del juego. En caso contrario, las víctimas van a sentir que nuevamente son ellas las únicas que pierden.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

*Publicado en reforma.com [octubre 10, 2016]

Consulta también:

Modificado por última vez en Lunes, 24 Octubre 2016 13:31

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.